La Historia de Nicole
 

“Nicole no era capaz de respirar, no podía beber leche,” recordaba tristemente Juan Espinoza sobre su hija recién nacida. “Pero cuando se la llevaron por vía aérea a Valley Children’s Hospital en Madera, me senti tan feliz.”

“Senti que ella estaba en las mejores manos, aunque yo no estuviera allí,” dijo Reyna Espinoza, la mamá de Nicole, mientras se secaba las lágrimas.

Nacida en un hospital de Bakersfield con la mandíbula extremadamente pequeña, la lengua replegada en la garganta y el paladar hendido (un espacio anormal en el techo de la boca), Nicole fue transportada por vía aérea 140 millas a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales, nacionalmente clasificada de Nivel IV de Valley Children’s Hospital (NICU por sus siglas en inglés) para recibir un nivel de atención de la más alta calidad.  

“Valley Children’s no solo le brindó tratamiento a mi hija, sino también a toda mi familia,” dijo Juan. “Siempre estuvieron atentos a lo que necesitábamos.”

Un procedimiento singular

Los especialistas pediátricos con experiencia en anomalías congénitas diagnosticaron a Nicole con el síndrome de Pierre Robin, un conjunto de deformidades poco frecuentes, que afectan la cara y causa dificultad en los recién nacidos, para respirar y alimentarse.

El tratamiento muchas veces implica hacer una traqueostomía, la inserción quirúrgica de un tubo en la tráquea para ayudarle a respirar, y de un tubo en el estómago para ayudarle al bebé a alimentarse.

Estos tubos deben permanecer en su lugar por años hasta cuando la mandíbula del niño se empareje o hasta que el niño se desarrolle físicamente lo suficiente para una reconstrucción de mandíbula. 

Cuando el estado de Nicole repentinamente se empeoró, poniéndola en riesgo de necesitar la traqueotomía y la gastrostomía, la Doctora Mimi Chao, uno de los cuatro cirujanos plásticos en Valley Children’s, sugirió una mejor solución para evitar la colocación de los tubos.    

“La elongación osteomandibular, es un procedimiento quirúrgico donde se insertan dispositivos temporales en la mandíbula para hacer que la mandíbula inferior crezca rápidamente y halar la lengua hacia adelante para desbloquear las vías respiratorias,” la Doctora Chao dijo. “El hospital Valley Children’s ofrece esta técnica avanzada para los bebitos más pequeños, para que no tengan que esperar esta cirugía, evitando así la colocación de los tubos de traqueostomía y digestivo y las complicaciones a largo plazo que éstos ocasionan.”

Valley Children’s es el único hospital que tiene un equipo dedicado a paladares hendidos y cirugía craneofacial aprobado por la Asociación Estadounidense de  Paladares hendidos y problemas craneofaciales.

“Nuestro equipo altamente experimentado y que ofrece servicios exhaustivos, ayuda a preparar a los padres antes y después del nacimiento de un bebé con paladar hendido o con cualquier otra anomalía congénita como la de Nicole,” dijo la Doctora Chao. “Atendemos las necesidades individuales de cada niño a medida que crecen, a menudo, hasta cuando llega a adultos.”  

Nicole fue sometida a una cirugía para alargar su mandíbula. Cinco días después, la quinta y más joven de los Espinoza despertó  del sedante protector en la Unidad NICU. “Estaba perfecta, como si nada hubiese sucedido,” dijo Juan con asombro.

‘Es un milagro’

Después de tres meses en la Unidad NICU, Nicole estaba lista para irse a casa. La Doctora Chao retiró quirúrgicamente el dispositivo después de que su mandíbula sanó. Cuando Nicole tenía casi 1 año, la Doctora Chao reparó su paladar hendido.  

“La Doctora Chao fue tan amable y cariñosa,” dijo Reyna.

Hoy en día, la extrovertida niña de 5 años se ve y actúa como cualquier otra niña. Ni  siquiera necesitó terapia del habla, la cual muchos otros niños con labio leporino o paladar hendido necesitan.  

“Me gusta mucho cantar,” dijo Nicole mientras reía y sostenía un micrófono de juguete bailando por toda la casa.

“Ella es verdaderamente un milagro,” dijo Reyna.